martes, 27 de agosto de 2019

SICILIA - VALENCIA (2ª Travesía)

 
   En la última entrada daba por finalizado este blog, pero no. Voy a seguir añadiendo entradas con las navegaciones del resto del verano, empezando con la segunda navegación de Sicilia a Valencia.


   El barco en que voy a hacer la travesía, el NEREU, es un JEANNEAU de 14 metros equipado para travesías largas. A proa lleva tres velas, código 0 que admite remontar el viento hasta los 40 grados, génova y trinqueta, cada una en su enrollador. Además de hélice plegable y dos palas de timón lleva dos hélices laterales, una a proa y otra a popa. El equipamiento interior incluye nevera, congelador, lavaplatos, lavavajillas y aire acondicionado, que no solo funcionan con toma de tierra (conexión a la red eléctrica del puerto) sino que pueden ser alimentados mediando un convertidor 12V a 220V, baterías de litio y un generador eléctrico integrado. Esta es la zona de cocina,


   La cabina del capitán,


   Mesa de cartas y paneles de control,


    El martes 20 hago un primer vuelo a Barcelona, y el miércoles 21 otro a Palermo, donde llego a las 7.30 de la mañana. Tomo un autobús en el mismo aeropuerto, que me lleva a Trapani donde estoy a las 10. A las 11.30 salimos hacia Calasetta, en el Sur de Cerdeña, Las condiciones son de poco viento, hay que ir a motor casi siempre. Sin embargo, hemos podido aprovechar intervalos con viento de unos 12 nudos que con el código 0 y mayor le daban al NEREU un andar majestuoso. Al caer la tarde el viento ha bajado unos 6.5 nudos, lo que permitía hacer 6 nudos (11.1km/h):


   El viento cesa casi por completo, la puesta de sol es apacible,


   El segundo día transcurre en condiciones semejantes, poco viento de popa que obliga a ir a motor. Pero a las 3pm recibimos un aviso por radio: Borrasca hacia el Norte con efecto hasta el Sur de Cerdeña. A media tarde el radar detecta acumulaciones tormentosas, cerramos escotillas y nos preparamos. A proa el cielo se oscurece y empieza a relampaguear,


..., y a llover. Alex se lo toma con calma, debe ser muy interesante lo que está leyendo,


..., pero al cabo de un rato el horizonte se va despejando,


 incluso aprovechamos para ir a orejas de burro y parar el motor:


   Al anochecer estamos en las inmediaciones del cabo de Teulada:


   Llegamos a la proximidad de Calasetta a la una de la madrugada del viernes 23. Muy tarde para entrar en puerto (ver en este blog cómo nos fué al Tao y al ESTEL en la travesía de ida). Después de dormir unas cinco horas entramos en Calasetta para repostar gasoil tras lo cual pido permiso a la Marina para amarrar mientras hacemos una compra en el supermercado. Contestan que podemos abarloar (amarrar de costado) al muelle de espera. Aquí se hace patente el magnífico equipamiento del NEREU: Sus dos hélices laterales desplazan el barco de costado en lo que de otro modo hubiera sido una maniobra algo complicada. Tras una larga gestión para conseguir permiso para dejar la basura salimos a las 11.40 hacia Mallorca. Por la tarde disfrutamos de intervalos con viento:


  Llegamos a Es Trenc a las dos de la madrugada del domingo 25. La impresión es espectacular, no hay luna, y al acercarnos al fondeadero, que abarca unos 5km. de playa, hay tantos barcos que sus luces parecen una muralla. Las siguientes imágenes muestran aspectos parciales del fondeadero a la mañana siguiente:




   Baño refrescante de buena mañana,


..., antes de entrar en Sa Ràpita a las 8.30:


   Tras llenar el tanque de gasoil encaramos la última etapa, la más corta. El parte meteorológico da encalmada que precede a una DANA  que se espera afecte a Valencia el lunes por la tarde. Así ocurre, travesía tranquila a motor con la única incidencia de un conjunto de ocho luces verdes dispuestas por pares y no detectadas por el radar en la posición 39º 24.56N, 001º10.05E. Probablemente señalizan redes de deriva.
   
   Llegamos a Valencia a las 9 de la mañana del lunes 26,


   No se puede hacer muchas fotos en este tipo de travesía, solo ves es agua. Lo único que altera la monotonía del paisaje son las puestas y salidas de sol. Aquí va una pequeña colección de las que hemos tenido:











   La ausencia de viento tiene sus ventajas. Por ejemplo, es posible cocinar y comer de cuchillo y mantel:



   Al mediodía apetece comer en la mesa exterior:


   Hemos establecido turnos de dos horas durante los cuales uno está de guardia y el otro aprovecha para descansar o hacer lo que le dé la gana. Alex ocupa parte de su tiempo libre tocando el piano, leyendo, haciendo duro ejercicio o preparando opíparos menús:






   Esto es todo, seguiré contando mis próximas navegaciones (si el tiempo no las impide) en nuevas entradas.

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