En la última entrada daba por finalizado este blog, pero no. Voy a seguir añadiendo entradas con las navegaciones del resto del verano, empezando con la segunda navegación de Sicilia a Valencia.
El barco en que voy a hacer la travesía, el NEREU, es un JEANNEAU de 14 metros equipado para travesías largas. A proa lleva tres velas, código 0 que admite remontar el viento hasta los 40 grados, génova y trinqueta, cada una en su enrollador. Además de hélice plegable y dos palas de timón lleva dos hélices laterales, una a proa y otra a popa. El equipamiento interior incluye nevera, congelador, lavaplatos, lavavajillas y aire acondicionado, que no solo funcionan con toma de tierra (conexión a la red eléctrica del puerto) sino que pueden ser alimentados mediando un convertidor 12V a 220V, baterías de litio y un generador eléctrico integrado. Esta es la zona de cocina,
La cabina del capitán,
Mesa de cartas y paneles de control,
El martes 20 hago un primer vuelo a Barcelona, y el miércoles 21 otro a Palermo, donde llego a las 7.30 de la mañana. Tomo un autobús en el mismo aeropuerto, que me lleva a Trapani donde estoy a las 10. A las 11.30 salimos hacia Calasetta, en el Sur de Cerdeña, Las condiciones son de poco viento, hay que ir a motor casi siempre. Sin embargo, hemos podido aprovechar intervalos con viento de unos 12 nudos que con el código 0 y mayor le daban al NEREU un andar majestuoso. Al caer la tarde el viento ha bajado unos 6.5 nudos, lo que permitía hacer 6 nudos (11.1km/h):
El viento cesa casi por completo, la puesta de sol es apacible,
El segundo día transcurre en condiciones semejantes, poco viento de popa que obliga a ir a motor. Pero a las 3pm recibimos un aviso por radio: Borrasca hacia el Norte con efecto hasta el Sur de Cerdeña. A media tarde el radar detecta acumulaciones tormentosas, cerramos escotillas y nos preparamos. A proa el cielo se oscurece y empieza a relampaguear,
..., y a llover. Alex se lo toma con calma, debe ser muy interesante lo que está leyendo,
..., pero al cabo de un rato el horizonte se va despejando,
incluso aprovechamos para ir a orejas de burro y parar el motor:
Al anochecer estamos en las inmediaciones del cabo de Teulada:
Llegamos a Es Trenc a las dos de la madrugada del domingo 25. La impresión es espectacular, no hay luna, y al acercarnos al fondeadero, que abarca unos 5km. de playa, hay tantos barcos que sus luces parecen una muralla. Las siguientes imágenes muestran aspectos parciales del fondeadero a la mañana siguiente:
Baño refrescante de buena mañana,
..., antes de entrar en Sa Ràpita a las 8.30:
Llegamos a Valencia a las 9 de la mañana del lunes 26,
No se puede hacer muchas fotos en este tipo de travesía, solo ves es agua. Lo único que altera la monotonía del paisaje son las puestas y salidas de sol. Aquí va una pequeña colección de las que hemos tenido:
La ausencia de viento tiene sus ventajas. Por ejemplo, es posible cocinar y comer de cuchillo y mantel:
Al mediodía apetece comer en la mesa exterior:
Hemos establecido turnos de dos horas durante los cuales uno está de guardia y el otro aprovecha para descansar o hacer lo que le dé la gana. Alex ocupa parte de su tiempo libre tocando el piano, leyendo, haciendo duro ejercicio o preparando opíparos menús:
Esto es todo, seguiré contando mis próximas navegaciones (si el tiempo no las impide) en nuevas entradas.