El día 13 de julio pasamos de Santa Marina a Lípari. El Tao saliendo del "puerto" de Santa Marina:
Dejando Salina por popa,
No todos los paisajes son bonitos, esto es parte de las instalaciones de una fábrica de caolín, hoy abandonadas. Sin embargo, es un fondeadero muy popular, hay cinco metros sobre una gran extensión de arena
Al lado está Caneto, muy bonito y resguardado, pero no se puede fondear porque hay más de cien metros de sonda,
Llegando a Lípari,
Una vez en la bocana del puerto nos espera una neumática que nos guía hasta los amarres. Al día siguiente vamos al museo, nos han dicho que es muy interesante, y lo es. Las vasijas decoradas de la época griega son de lo más bonito, y la colección de máscaras del teatro griego y romano dicen que es única. Una vista desde la ciudadela,
Lípari tiene mucha historia, fué fundada por los fenicios, y sucesivamente estuvieron los griegos, los romanos, que destruyeron la ciudad griega, que había alcanzado gran esplendor, y edificaron la ciudad romana, etc, etc, pasando por los aragoneses y los reyes "de las Españas", como solían denominarse entonces. Estas ruinas son del período griego y romano:
Una vista del puerto antiguo;
Y otra de la acrópolis desde el puerto antiguo
Lípari tiene calles y callejones,
La marina en que estamos queda algo apartada, pero es lo más protegido que hay. Más cerca de la ciudad hay pantalanes flotantes no protegidos.
Nuestra intención inicial era estar dos días mientras pasaba un frente originado por un maestrale que se extendía desde el golfo de León hasta Sicilia. Sin embargo la entrada del mal tiempo se fué retrasando un día tras otro, pero afortunadamente no hubo ningún problema en ir alargando la estancia pese a que estaban llenos y recibiendo contínuas solicitudes de amarre. La previsión era de oleaje de hasta dos metros y todo el mundo buscaba puerto, hasta el punto de que la marina se convirtió en una especie de ciudad flotante de veleros, barquitas de pesca y neumáticas hasta en el rincón más inimaginables que se pueda pensar.
Para entretener la espera he hecho una de las rutas de senderismo de la isla.
El sendero:
Lípari:
Una pequeña localidad del interior, no sé si Quatrocchi, al lado de un pequeño valle de huerta:
El otro lado de la isla, con un fondeo de aguas muy azules,
La acrópolis,
Un capítulo importante de la travesía es la cocina, que ha ganado mucho a la llegada de Nieves, la mujer de Nelo. Al menú habitual se ha añadido el rape de Nieves, la tortilla de calabacín, los tomates rellenos de Nieves,..., pero también nos adaptamos a la cocina local. Aquí comiendo unas "piadine", unas tortas que se rellenan, haces un paquete y te las comes. Las sicilianas llevan unas salsas que te chupas los dedos, nosotros hemos puesto tomates, aceitunas sicilianas, tonnata, cebolla, lechuga y todas las gorrinadas que se nos ha ocurrido, todo acompañado con vino blanco siciliano bien fresquito.
Los "arancini" (naranjitas) son otra especialidad siciliana, que de la naranja solo tienen el nombre. Es pasta de arroz rellena de espinacas en salsa, carne, berenjenas, etc.
Y una curiosidad que ya nos sorprendió en Carloforte, Te sientas a una mesa al caer la tarde, pides una bebida y además te sirven el aperitivo, incluido en el precio. Son como tapas, pero en unas cantidades que, prácticamente sales cenado. Así que, ¡ojo al pedir un aperitivo por estas tierras!
Esta foto es de la despedida de Nieves, por el momento, mañana vuelve a Valencia en avión. Nosotros vamos a Palermo para iniciar el regreso.



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