miércoles, 24 de julio de 2019

EL RETORNO

    Llegó el momento de proseguir el retorno 😞. El 21 hemos salido de Castellammare hacia Cagliari, en Cerdeña, donde hemos llegado al día siguiente. Las horas son largas, pero las condiciones de navegación son buenas y se puede descansar. El radar es una gran ayuda pues no solo detecta la presencia de otros barcos sino que indica si va hacia nosotros. La imagen siguiente muestra la pantalla del radar, en la que se puede ver un barco a proa del ESTEL pero que no constituye ningún peligro como indica la dirección del trazo amarillo a la izquierda:


   Esta imagen es de la pantalla del navegador, en la que aparece superpuesto el barco detectado por el radar, y que va a cruzarse relartivamente cerca, por lo que se ha disparado la alarma:



   No todo es monotonía, de cuando en cuando llegan mensajes de incidencias como este telex que ruega estar vigilantes por hallarse un barco de vela a la deriva con tres tripulantes a bordo a quienes ruega prestar auxilio caso de encontrarlos:


El 23 hemos ido de Cagliari a Calasetta, y de aquí tenemos previsto pasar a Carloforte, en el Sur de Cerdeña para realizar la travesía a Mahón en unos días.

    La siguiente foto está tomada al amanecer en Calasetta:


   Esta es del ESTEL, navegando en el Tirreno.


   El jueves 26 salimos de Carloforte a las 4 de la madrugada. Llegamos a Mahón a las 12 tras una travesía sin problemas, si bien con un anuncio de Mestral  (viento del Noroeste que suele dar muy mala mar en esta zona) de fuerza 8 (traducción para los no entendidos: Mogollón de viento) para esa noche.

   Nieves, la mujer de Nelo, llega en avión el 28, los siguientes días los dedicamos a descansar, probar las tapas de Mahón, acabar las aceitunas, aliños, piadinas itslianos y a dar vueltas por Mahón, donde hacía más de 25 años que no había estado. Menorca tiene un aspecto especial, fué conquistada por los ingleses casi al mismo tiempo que Gibraltar, y la retuvieron hasta principios del siglo XIX con una interrupción de diez años en que estuvo ocupada por los franceses. Los vestigios del pasado británico son inconfundibles, especialmente en Mahón, que hicieron su capital:






   El día 30 he ido a un concierto de órgano (1000 tubos) en la Iglesia de Santa María. Es a las 13, dura media hora y han tocado un conjunto de piezas cortas clásicas y modernas, muy entretenido:





   El día 31 hemos ido a un concierto de guitarra y danza en otra iglesia:


   A la salida encontramos un animado ambiente en el "Mercadet de nit":


   El día 1 Nelo y Nieves parten en el Tao a Ciudadela, yo me quedo en Mahón porque no tengo reserva de amarre. Por la mañana he visitado Ca'n Oliver, la casa de un comerciante acomodado del siglo XVIII. La escalera principal:


   Las pinturas de los techos son famosas, dicen que envió al pintor de vuelta a Italia para que nadie le pudiera imitar,





      El viernes día 2 he ido a Ciudadela, fué la capital hasta la llegada de los ingleses. Destacan los palacios y casonas de los nobles así como calles y rincones de aspecto medieval:









   El puerto de Mahón es como una estrecha y alargada ría. Ideal para las galeras, fustas y demás embarcaciones medievales, pero demasiado pequeño para los barcos del s.XVIII en adelante. Actualmente están allí las instalaciones del Club Marítimo, amarres municipales, algo de pesca, y los amarres de Ports de les Illes Balears, donde se encuentra el TAO en este momento, y a donde he ido a visitar a Nelo y Nieves. La parte final de la travesía la hacemos por separado, el TAO tiene reservas de amarre hasta finales de agosto y yo voy a improvisar sobre la marcha.



sábado, 20 de julio de 2019

CASTELLAMMARE

   El 18 hacemos las 80 millas (148km) de Lípari a Palermo. Al inicio pasamos entre Lípari y Vulcano:


   Adivinad qué nombre le han puesto los italianos al peñasco del medio...


   Las fumarolas junto al cráter de Vulcano se ven muy bien a esta hora mañanera:


   Llegamos a Palermo unos minutos antes de las 19h, llamamos donde teníamos la reserva pero no contesta nadie. Nelo intenta atracar pero los muelles no tienen bolardos ni bitas, las amarras se pasan por argollas, es prácticamente imposible hacerlo uno solo. Por suerte nos hacen señas desde el pantalán de la marina de al lado, tienen sitio y hay un marinero de guardia. Nos quedamos una noche y al día siguiente salimos para Castellammare del Golfo, donde nos han dicho que nos pueden poner en amarres sin agua ni luz. 

   Vistas generales de la costa entre Palermo y Castellammare:




   A nueve millas (16km) de Castellammare:


   ¡Aquí también llenan los montes de chalets! (amplía la foto y verás)


   Poco antes de enfilar la bocana del puerto,


   Una vez dentro (hay que ir con precaución, hay muy poco calado en la zona de babor, señalizado con boyas pequeñas que no parecen tener luz), Nelo llama y nos indican que los amarres están en un extremo alejado del puerto, en una zona en obras. Nelo insiste en pedir amarres más adecuados, primero dicen que hay para uno pero luego nos dicen que nos van a colocar a los dos. Las dos fotos siguientes están tomadas mientras esperamos,



   Por fin, después de mucho esperar, llega la neumática, me guía hasta el amarre y va a por Nelo, al que dicen van a amarrar a la cabeza del muelle. Nelo se niega, y tras unos momentos de consultas quedamos en que abarloe (amarrar de costado) al ESTEL. En la foto podéis ver el resultado final:


   Castellammare tiene todavía más historia,  los elimios, primitivos pobladores de Sicilia, se establecieron aquí, después sigueron los demás. Los árabes construyeron una fortaleza junto al mar que fué mantenida y reforzada por los normandos, aún hoy tiene un aspecto imponente:



   El puerto es pequeño, ahora lo están dragando, parece que lo van a ampliar:




   Castellammare está rodeado de montañas, el paisaje es grandioso:


   Obviamente, es un sitio muy turístico, la parte antigua tiene una calle llena de terrazas y restaurantes, que también hay en el puerto,







   Es todo, mañana domingo salimos hacia Cerdeña.